Ángel Simón, presidente del nuevo salón iWater

“iWater marcará un antes y un después en el sector del agua”


Ángel Simón, presidente de iWater, aborda los retos que marcarán la gestión del agua en el futuro: la creación de ciudades más resilientes, la necesidad de una nueva gobernanza en el sector o el reto de sensibilizar sobre la importancia del agua en el desarrollo social y económico

¿Qué significa para el sector del agua la celebración del Salón iWater?

iWater nace como un lugar de encuentro y confluencia de diversos puntos de vista del sector del agua. Se plantea como una plataforma con enorme potencial de crecimiento, encuadrada en las necesidades específicas que tiene el sector hoy y de cara al futuro. Tenemos el firme propósito de que iWater represente un antes y un después en la manera de pensar y actuar para dar mejor respuesta a los grandes retos del agua. El Salón ofrece una visión de 360 grados mediante espacios claramente diferenciados, pero interconectados entre sí: el área de exposición, el foro de conferencias con expertos de renombre internacional y dos hubs, uno dedicado a la innovación y otro a la tecnología. Aunque los avances tengan relevancia y aplicabilidad a escala global, muchas de las reflexiones se centrarán en el Sur de Europa y zonas geográficas con características hídricas similares. Además, las iniciativas permitirán reforzar los lazos con Iberoamérica. Por otro lado, el hecho de que confluyan en Barcelona cuatro eventos de alcance internacional —iWater, Smart City Expo World Congress, Circular Economy European Summit y la European Utility Week—, que abogan decididamente por más desarrollo sostenible, es claramente significativo, pues denota una necesidad y una clara voluntad de actuar conjunta y colaborativamente para propiciar mayor impacto y capacidad de respuesta.



La ciudadanía es más consciente de la escasez del agua, pero no siempre tiene una imagen cierta de la inversión que requiere su distribución




Resiliencia, gobernanza y financiación son los ejes sobre los que se sustenta el Salón. ¿Qué relevancia tienen estos tres temas para perfilar el futuro del sector del agua?

Efectivamente, éstos son los tres ejes básicos definidos, ya que marcarán el futuro de la gestión del agua. La escasez de recursos hídricos, la falta de agua de calidad y los efectos del cambio climático hacen necesario plantear un aumento de la resiliencia, entendida como la capacidad de adaptarse a este contexto adverso y cambiante, con el objetivo de garantizar la sostenibilidad del abastecimiento en el tiempo. Este planteamiento debe involucrar a todos los agentes implicados, y, por ello, debemos trabajar para mejorar y hacer más inclusivos nuestros modelos de gobernanza. Por último, es necesario encontrar modelos de financiación que permitan renovar y modernizar las infraestructuras necesarias o incluso crear nuevas.



¿Los efectos del cambio climático están provocando sequía, lluvias e inundaciones. ¿Qué previsiones existen en cuanto a fenómenos hidroclimáticos extremos, a corto y largo plazo?

A pesar de la enorme dificultad para hacer este tipo de predicciones, existe un amplio consenso entre los expertos en que, si no actuamos para mitigar los fenómenos climáticos extremos, reduciendo emisiones y modificando hábitos de consumo, las repercusiones y efectos se sucederán con más frecuencia y serán más dañinos. Para afrontar estos fenómenos, tenemos que aprender a combinar la tecnología con la naturaleza, poniendo la innovación al servicio del desarrollo sostenible y del mantenimiento de la biodiversidad.



El agua es esencial para el desarrollo económico y social, pero, ¿existe esta misma percepción desde la ciudadanía? ¿Hay consciencia de la inversión que requiere?

La ciudadanía es cada vez más consciente de la escasez del agua y la necesidad de optimizar su uso. Pero no siempre tiene una imagen cierta de la inversión que requiere su distribución y tratamiento, como bien escaso que es, tanto en el mantenimiento de los activos heredados de generaciones anteriores como en la renovación de infraestructuras. Por último, no existe agua más cara o más barata: las diferencias se deben a la heterogénea gestión municipal y, sobre todo, a la diferente complejidad de tratamiento y distribución según la zona, como consecuencia de la diversidad hidrográfica de nuestro entorno.



La agricultura es el principal consumidor en volumen de agua en España. ¿Cómo se aborda esta situación desde la industria?

Debemos reconocer y ser conscientes del valor real del agua para cada actividad, y el valor de esa actividad para el desarrollo y el bienestar de la ciudadanía. Urge pasar de una situación de competencia por los recursos hídricos a una situación de colaboración mutua para utilizar mejor un bien que todos necesitamos. En este ámbito, la industria tiene un papel fundamental. La tecnología nos permite gestionar conocimiento, ahorrar agua y reducir consumo energético. Pero, además, la tecnología, unida a los conocimientos agronómicos, nos ayudará a consumir la cantidad de agua precisa para producir el mejor producto agrícola posible.



Es necesario encontrar modelos de financiación para modernizar las infraestructuras necesarias o crear nuevas




Para afrontar los retos de futuro y las consecuencias del cambio climático, la tecnología e innovación serán determinantes. ¿Cuáles son las líneas de trabajo por las que se está apostando desde el sector del agua?

Además de procurar mitigar los efectos, debemos adaptarnos a los cambios. Esto se concreta en mejorar nuestro conocimiento con modelos predictivos y de alerta temprana, y en aportar soluciones tecnológicas. El cambio climático y sus consecuencias no dejan de ser fenómenos naturales: es por ello que debemos aprender a aplicar sabiamente la tecnología a la vez que profundizamos en el conocimiento de la naturaleza. En este sentido, cada vez es más claro que hemos de gestionar el ciclo del agua de una manera global: debemos conocer los stocks de agua disponibles y potenciales en tiempo real, saber distribuir estos stocks también en tiempo real, y velar para que estos stocks mantengan la máxima calidad posible.



¿Cómo se plantean y qué necesidades específicas existen en España en relación a la gobernanza desde el sector del agua?

Es imprescindible una reflexión en profundidad sobre la mejor manera de estructurar la regulación del agua, estableciendo una gestión más central, que no necesariamente centralizada. Para avanzar en este debate, iWater se presenta como escenario idóneo para realizar una comparativa de diferentes modelos regulatorios de alrededor del mundo, ya que, cuando hablamos de la gestión del agua, las problemáticas a menudo son compartidas. El agua es un tópico altamente politizado y la figura del regulador independiente, que tan buenos resultados ha dado en otros territorios, podría ser un buen referente para el sector y para el país.





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