El litoral catalán (Sant Adrià de Besós) después de una riada, habituales en la actualidad, pero que amenazan con intensificarse en el futuro

La adaptación de las ciudades a los eventos hidroclimáticos extremos


El proyecto BINGO aporta conocimiento y soluciones avanzadas para limitar al máximo los efectos del cambio climático

l 28 de enero de 2016, Barcelona batió el récord de días sin lluvia. Y hace pocas semanas, un tremendo aguacero —que también rompió récords de intensidad y agua caída— ocasionó importantes daños e incluso una víctima mortal en la costa del Maresme, al norte de la capital catalana. Eventos hidroclimáticos extremos como este están llamados a ser cada vez más habituales fruto del cambio climático. Y las ciudades se han puesto manos a la obra para estar más preparadas para plantarles cara.



IMPACTO DE LAS INUNDACIONES


BINGO es un proyecto de investigación europeo en el que participan SUEZ Advanced Solutions, Cetaqua, Aigües de Barcelona, el Área Metropolitana de Barcelona y el Ayuntamiento de Badalona, y cuyo objetivo es proporcionar conocimiento y soluciones a los gestores del ciclo integral del agua para que puedan limitar el impacto de los fenómenos asociados al cambio climático en diferentes sectores de la sociedad y en el tejido económico. Ofrece, por ejemplo, herramientas avanzadas de predicción meteorológica y medidas de resiliencia para gestionar la incertidumbre asociada a los fenómenos extremos. En Badalona —ciudad donde se desarrolla en España el proyecto—, se trata de aumentar la resiliencia urbana frente a las inundaciones y los impactos que se derivan de las descargas del alcantarillado en las aguas de baño. Las medidas de adaptación que se propondrán para la ciudad incluyen propuestas estructurales –los sistemas de drenaje sostenible, entre otros– y no estructurales –como un sistema integral de alerta ante inundaciones y vertidos–.



El proyecto mejorará la resiliencia de Badalona por medio de una gestión avanzada e innovadora del drenaje urbano




Badalona —la tercera ciudad más poblada de Cataluña, con 220.000 habitantes—, presenta dos problemas principales en cuanto al drenaje: las inundaciones urbanas repentinas —ocasionadas por las pendientes elevadas, en la parte alta de la ciudad, y las áreas planas, en la parte baja—; y las descargas del sistema unitario de alcantarillado durante los episodios de precipitación de intensidad media y alta a lo largo de sus cinco kilómetros de playas, que causan un impacto en la calidad del agua de baño y el turismo, y pueden afectar a las actividades pesqueras.

MENOS DÍAS DE LLUVIA, PERO MÁS INTENSOS

Los extremos del clima mediterráneo, conocidos y sufridos desde siempre, parece que pueden verse acentuados como consecuencia de los efectos del cambio climático. El aumento de la temperatura mundial es la consecuencia más reconocida de este cambio en los patrones meteorológicos mundiales, pero los modelos predictivos desarrollados pronostican otras, igualmente preocupantes. Por ejemplo: en la península Ibérica, en los próximos decenios, es probable que aumenten los días de calor, las noches cálidas y las temperaturas máximas; y, aunque haya un mayor margen de incertidumbre al respecto, también es probable que, en materia de precipitaciones, aumente su intensidad diaria, lo cual puede significar que estas se concentren más en el tiempo. Es decir, que haya menos días de lluvia, pero más intensos.

Estos aumentos de intensidad de lluvia y de concentración en el tiempo parece que no serán privativos del ámbito mediterráneo, sino que se darán en cualquier zona del planeta, sea esta húmeda o seca, según un estudio publicado por la revista "Nature Climate Change". Los cambios en la intensidad de las lluvias aumentarán sin duda el riesgo de inundaciones. Y, ante ese escenario, conviene estar preparados y pertrechados de estrategias que minimicen los impactos negativos.


EL PROYECTO BINGO EN BADALONA


El proyecto se centra en mejorar la resiliencia de la ciudad por medio de una gestión avanzada del drenaje urbano a través de diversas herramientas innovadoras, como la modelización 1D-2D detallada para la evaluación de los impactos y riesgos asociados a las inundaciones –peligrosidad y riesgo para personas y vehículos, y daños económicos–, el análisis de la influencia del cambio climático en los vertidos al mar, o el desarrollo de un sistema integral de alerta temprana de lluvia, inundaciones y vertidos. La colaboración entre los entes técnicos y administrativos de Badalona permitirá determinar las necesidades de implementación de medidas de adaptación efectivas y realistas frente al cambio climático.

Iniciado en julio de 2015 y coordinado por el Laboratório Nacional de Engenharia Civil de Portugal (LNEC), BINGO durará cuatro años, y dispone de 7,8 millones de euros de presupuesto. Además del caso de Badalona, se estudiarán las condiciones medias y extremas de otras cinco áreas de Europa: el río Tajo (Portugal), las montañas Troodos (Chipre), la cuenca del río Wupper (Alemania), Veluwe (Países Bajos) y Bergen (Noruega).





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