El Besós, antigua cloaca a cielo abierto, actual parque fluvial con las aguas llenas de patos, es la mejor imagen de los beneficios sociales y medioambientales de la depuración de las aguas?

Es una imagen bonita, útil y perceptible por la ciudadanía y un claro ejemplo de lo que debe ser la sostenibilidad. Nuestro grupo ha participado en la metamorfosis del tramo final del río realizando el proyecto, la dirección de obra y la operación. Todas estas actuaciones, realizadas en colaboración con los ayuntamientos colindantes son un claro caso de éxito de colaboración público-privada.

¿Barcelona y su área metropolitana tienen suficiente agua regenerada para usos urbanos?

De las dos principales plantas depuradoras de Barcelona sólo una dispone de una instalación de regeneración de aguas residuales tratadas: la EDAR del Baix Llobregat. Ésta dispone de varias tecnologías que proporcionan aguas regeneradas de diferentes calidades y purezas que se pueden destinar a varios usos ambientales y agrícolas. Las aguas más puras (hasta desaladas) pueden ser reinyectadas en el acuífero para protegerlo contra la intrusión de aguas salinas procedentes del mar; otras pueden servir para riego en la agricultura y la recarga indirecta del acuífero del delta; y otras pueden ser utilizadas para garantizar el caudal ecológico del río Llobregat en su tramo final. Los usos urbanos son aún poco desarrollados. Existen tam­bién varios proyectos pendientes de autorizacio­nes para suministros industriales y para el riego de zonas verdes situadas en la montaña de Montjuïc. La otra EDAR, la del Besós, vierte el agua residual una vez descontaminada al mar. En el resto del Área Metropolitana, hay dos instalaciones más con regeneración: Sant Feliu i Gavà-Viladecans.

Algunas grandes ciudades usan ya las aguas regeneradas para uso industrial o urbano

Los procesos de depuración consumen energía y generan lodos que perjudican al medio ambiente. ¿Las mejoras tecnológicas permiten reducir ambos factores?

Depurar agua residual consiste en transferir una parte de la contaminación contenida en ella hacia un elemento más sólido llamado lodos. Los procesos que permiten esta transferencia son consumidores de energía y de productos químicos y debe realizarse de manera sostenible con el medioambiente. Todas las mejoras tecnológicas que llevamos a cabo conducen a minimizar el impacto ambiental de las depuradoras. Los objetivos que tenemos son muy claros: 1. Reducir el consumo energético de las instalaciones que operamos. 2. Generar energía con los subproductos procedentes de la contaminación una vez separada del agua residual. 3. Transformar los residuos generados en productos valorizables energéticamente y/o agronómicamente. 4. Recuperar determinados elementos contenidos en el agua residual que tengan un valor en otros sectores (nitrógeno, fósforo, arenas…), y 5. Reutilizar el agua residual regenerada adecuadamente… Hemos de convertir nuestras depuradoras en biofactorías o en Water Resource Recovery Facilities, como las definen ya los norteamericanos.

¿Ve posible lograr la autosuficiencia energética?

Ya estamos rozándola en algunas de las instalaciones que operamos. Se consigue gracias a la mejora continua del consumo energético de los procesos de depuración y al uso eficiente de la energía generada en las plantas. En las instalaciones de gran tamaño, los contaminantes separados del agua tratada se concentran y se metanizan, generando de esta forma biogás, es decir, una fuente de energía de mucho valor. Los procesos de tratamiento del agua son los que más energía consumen por la necesidad de oxidar la contaminación carbonosa que contiene el agua residual. Por otra parte, los lodos obtenidos, ricos en carbono, nos permiten generar energía renovable. En las instalaciones de depuración que disponen de una digestión anaerobia de lodos, más del 50 % de la energía consumida en la planta procede de la metanización y de la cogeneración del biogás. Si en el futuro somos capaces de extraer el carbono del agua residual sin gastar mucha energía y lo transformamos en biometano y energía verde, seremos capaces de alcanzar la autosuficiencia energética.

"En el marco de la economía circular, la depuración permite recuperar unos recursos escasos a un coste más barato para la sociedad que si no existiera"

Existen ejemplos en el Baix Llobregat de utilización para fines agrícolas de estas aguas regeneradas. ¿Haría falta ampliar estas prácticas a más zonas y espacios?

Si, claramente, y el caso de Gavá es uno de ellos. Durante casi todo el año se reutilizan aguas regeneradas para fines agrícolas (hasta unos 30.000 m3 cada día, el agua consumida por una ciudad de más de 100.000 habitantes). Es obvio que se deberían ampliar estas prácticas para preservar las aguas de mejor calidad para el acuífero del delta y destinarlas posteriormente al abastecimiento de municipios del área metropolitana. La agricultura no necesita un agua de mayor calidad que el agua prepotable.
También se puede ampliar la utilización de estas aguas regeneradas a otras prácticas que no solo tienen que ver con la agricultura. Por ejemplo a la recarga directa o semidirecta del acuífero o el uso directo en abastecimiento urbano o industrial. Estas prácticas ya están implantadas en otras partes del mundo para evitar transporte a larga distancia o desalación de agua de mar para incrementar los recursos locales. Es el caso de grandes ciudades tales como Berlin, Amberes, Singapore, los Angeles, Windhoek… En España hace falta dar un salto adelante y atreverse a utilizarla para otros usos. Tecnológicamente es más que posible. Sólo es cuestión de voluntades.

El coste de la depuración es importante. ¿Qué argumentos tiene para defender que aún así vale la pena implantarla?

En el marco de la economía circular, la depuración permite recuperar unos recursos escasos a un coste más barato para la sociedad que si no existiera. Por esto no solo vale la pena implantar la depuración sino también mantenerla. Hemos de recordar que las depuradoras están constituidas por activos muy costosos y que las tarifas deben incluir partidas presupuestarias para suplir su renovación y mejora tecnológica y así evitar su deterioro y obsolescencia.