América Latina es para SUEZ un mercado estratégico con buenas perspectivas de futuro. En este contexto, el grupo es referente en productos y servicios para la gestión del agua, tanto en el ámbito municipal como en los sectores industrial y agrícola, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas y avanzar en la protección de los recursos naturales.

EL DESAFÍO CHILENO

El sur de Chile cuenta con una reserva hídrica muy abundante y de excelente calidad gracias a su gran cantidad de ríos y lagos, mientras que paradójicamente, en el centro (donde la mayoría de la población se concentra en la capital, Santiago) y el norte del país predomina la escasez. Por tanto, el desarrollo tecnológico es un factor determinante para aprovechar el potencial hídrico chileno.

Con el ingreso de SUEZ Spain a través de la empresa sanitaria Aguas Andinas (la mayor empresa proveedora de agua de Chile) se inició un plan de saneamiento en el Gran Santiago y localidades periféricas en 1999, cuando la cobertura de tratamiento de las aguas servidas no superaba el 3%. En solo 12 años se logró descontaminar el 100% de las aguas residuales –reduciendo considerablemente la presencia de enfermedades como la hepatitis, el tifus o el cólera– y se construyeron 13 plantas de depuración, entre las que destacan La Farfana (la más grande de América Latina), Mapocho y Trebal, que en conjunto tratan un volumen anual de más de 525 hectómetros. También se construyó un colector de 28 km a lo largo del río Mapocho, que permitió suprimir las descargas directas al río y el transporte de las aguas residuales a las plantas de depuración.

EN CARTAGENA (COLOMBIA)

En Cartagena de Indias, como socio estratégico de Aguas de Cartagena, la compañía inicialmente centró sus esfuerzos en abastecer a la totalidad de los ciudadanos con agua sanitariamente garantizada. Posteriormente, se abordó el tratamiento del 100% de las aguas residuales, un objetivo que se apoyó en la construcción de un emisario submarino, el tercero más largo del mundo: se trata de una inmensa tubería de 4,32 km de largo y 2 m de diámetro.

Tratar las aguas residuales y reducir el impacto ambiental son las prioridades del continente

No sólo se ha resuelto el problema de las condiciones insalubres, sino que la industria y el turismo también se benefician, ya que el agua se puede utilizar para fines recreativos. Con la disposición de las aguas residuales mar adentro también se busca proteger el frágil ecosistema de coral del cercano Parque Nacional Islas del Rosario.

Las playas de Rosarito, en Baja California (México), acogerán la mayor planta desalinizadora de América, que contará con numerosas medidas de protección del medio ambiente

La mayor desalinizadora de América se está construyendo en México

Fruto del trabajo conjunto entre los equipos de SUEZ de diferentes países (Francia, España y México), este año se iniciará en la región costera de Baja California (México) la construcción de la mayor planta desalinizadora del continente americano, utilizando los recursos disponibles como el agua salada del mar y a través de un innovador modelo participativo público-privado. Y es que frente a la escasez de agua, México está recurriendo a soluciones alternativas como la desalinización para abastecer a su creciente población. En concreto, a las ciudades de Rosarito y Tijuana, que se enfrentan continuamente a sequías y problemas de suministro.

Una vez la planta de las playas de Rosarito entre en funcionamiento, podrá producir 380.000 metros cúbicos de agua potable al día a partir de 2020, más del doble de capacidad de un centro similar ubicado en San Diego (EE.UU.), en actividad desde 2015 y hoy el mayor de su sector en América. SUEZ y sus socios NuWater (Singapur) y NSC (EE.UU.) forman un consorcio que también asumirá la explotación comercial de las instalaciones durante 37 años. Por otra parte, el proyecto de Rosarito contempla medidas para proteger el medio ambiente y aumentar el ahorro energético, como la utilización de membranas de ósmosis inversa de nueva generación y bajo consumo, así como recuperadores energéticos de alta eficiencia, lo que reduce la huella de carbono de la instalación