Ante la creciente concienciación ambiental y económica de la sociedad, que propugna un modelo más sostenible, la economía circular gana adeptos con una propuesta basada en mantener el valor de los productos y recursos el mayor tiempo posible, minimizando la generación de residuos.

En el caso del ciclo integral del agua, este modelo se puede aplicar mediante una estrategia en la que, además de reducir el uso de los recursos y de disminuir la producción de residuos, éstos puedan reconvertirse o valorizarse como nuevos elementos.

En este empeño tiene un papel destacado Cetaqua, el centro tecnológico del agua que contribuye en el avance de la reutilización liderando proyectos de investigación a nivel europeo que han demostrado la eficiencia de distintos tratamientos y su seguridad, como el LIFE WIRE, que impulsa el uso del agua regenerada en la industria, o el LIFE aWARE, que llega más lejos que la legislación, buscando la eliminación de microcontaminantes. Estos dos proyectos europeos se han ensayado con éxito en la EDAR (Estación Depuradora de Aguas Residuales) del Baix Llobregat, situada en El Prat.

CENTROS PRODUCTORES DE RECURSOS

El segundo gran recurso presente en el ciclo del agua, y en particular en el agua residual, es la energía. La materia orgánica que contiene permite pensar en una planta de tratamiento que no requiera de consumo de energía externa; o que incluso sea productora neta de energía. El aprovechamiento energético se realiza fundamentalmente a través de la producción de biogás, a partir de la digestión de los lodos de depuración, lo que, además, reduce el residuo generado. La producción de biogás ya es algo conocido, aunque no todas las Administraciones hayan podido asumir la inversión inicial que requiere, más aun dado el contexto regulatorio y tributario actual sobre cogeneración y autoconsumo energético. Pero este concepto se está extendiendo a plantas de más tamaños y ahora busca multiplicar la producción de biogás mediante distintas tecnologías, aplicadas en varios puntos de la línea de lodos, que permiten degradar la materia orgánica más allá de los rendimientos convencionales.

Cetaqua lidera varios proyectos europeos para avanzar en la reutilización del agua

En esta línea, en Cetaqua investigan cómo optimizar el uso del biogás: en el proyecto COSIN, liderado por Gas Natural Fenosa, el centro se focaliza en la producción de biometano para inyección en red, extendiendo esa capacidad de generación sostenible fuera de los límites de la planta.

En la estación depuradora de aguas residuales situada en El Prat, Cetaqua lleva a cabo proyectos que buscan la eliminación de microcontaminantes

Cetaqua se consolida como impulsor de la innovación en el sector

Cetaqua cuenta ahora con más de 70 colaboradores, de los cuales más de 20 son doctores, y 7 asesores científico-técnicos de universidades de prestigio. Dispone de una cartera global de más de 300 proyectos, de los que buena parte son proyectos colaborativos en los que se ha trabajado con centros y universidades internacionales de prestigio. Las principales áreas de investigación en que se focaliza el centro son la gestión de recursos hídricos y reutilización, la sostenibilidad y agua 4.0 (orientada a la introducción de tecnologías digitales en la gestión del ciclo del agua)



TRABAJO COLABORATIVO

El tercer vector de sostenibilidad es la suma del resto de recursos presentes en el agua residual. Algunos de ellos se podrían recuperar y reutilizar como recurso con procesos no muy complejos: es el caso de los nutrientes, de la celulosa y los metales. Algunos de los nutrientes, como el fósforo, son reservas limitadas y estratégicas en el planeta. Sin embargo, menos de 50 plantas en todo el mundo están hoy recuperándolo lo que da una idea de la limitada sensibilidad, así como del potencial futuro.

Para dar respuesta a estos desafíos, Cetaqua trabaja de forma colaborativa con universidades y empresas, buscando un resultado que ayude a impulsar la economía circular no sólo en el territorio, sino también a nivel global.