La reutilización es uno de los ejes principales –junto con la eficiencia y el ahorro– del compromiso con el desarrollo sostenible. Aigües de Barcelona está preparada para hacer efectivo este proceso con las máximas garantías y eficacia, ya que cuenta con las infraestructuras necesarias.

Si bien hasta ahora este sistema se utiliza básicamente en situaciones próximas a un episodio de sequía –además de no recurrir al agua potable para usos que no sean el consumo humano–, la compañía incide en que es necesario un cambio cultural a corto plazo para que las aguas regeneradas se conviertan también en un recurso en periodos de normalidad, como ocurre en regiones climatológicamente parecidas a la nuestra, como California.

De este modo, se mejoraría considerablemente la garantía de suministro sin tener que llegar a situaciones límite. En este sentido, Aigües de Barcelona considera que las administraciones deberían impulsar las inversiones necesarias para que las infraestructuras actuales permitan la reutilización del agua de forma continuada en el tiempo y también la depuración de aguas residuales. Una vez dado ese paso, la compañía se considera capaz, conjuntamente con las administraciones y los ciudadanos, de convertir estos retos en realidades, apoyándose en la excelencia en la gestión del agua y en la aplicación de tecnología punta, como ha hecho a lo largo de sus 150 años de historia.

Por otra parte, dada la complejidad técnica y política de los trasvases, Agbar deja de lado esta opción ante una coyuntura de escasez de aprovisionamiento de agua para apostar decididamente por la reutilización de este recurso limitado e insustituible como única solución viable.

EL MODELO DE ECONOMÍA CIRCULAR

Aigües de Barcelona capta el agua, la potabiliza, la transporta y la distribuye para que el ciudadano la use. Posteriormente, a través de la red de saneamiento, la vuelve a depurar. La propuesta del grupo consiste, por tanto, en seguir el esquema de la economía circular, un modelo de desarrollo sostenible basado en no devolver el agua al medio ambiente, sino reutilizarla para volver a potabilizarla y distribuirla. Es lo que se denomina ciclo integral del agua.

En este proceso, el saneamiento –es decir, la depuración de las aguas residuales– es fundamental, porque sin la capacidad de depurar el agua con la calidad adecuada, tampoco existe la capacidad de reutilizarla.

Garantizar un saneamiento de calidad es fundamental en el proceso de reutilización

Actualmente la compañía cuenta con un amplio parque de infraestructuras para hacer posible la reutilización de aguas: siete depuradoras, más de 300 kilómetros de colectores, 36 estaciones de bombeo, cuatro emisarios submarinos, 67 kilómetros de tuberías de agua regenerada y una tubería de fango. De este modo se obtienen beneficios en numerosos ámbitos: contribuye, por ejemplo, a una mayor fiabilidad y regularidad en el suministro, además de proporcionar un ahorro energético –debido a que hace innecesario explotar nuevos recursos hídricos–, al tiempo que reduce el vertido de contaminantes a los cauces públicos y al mar.

LOS USOS DEL AGUA REGENERADA

En el ámbito de actuación de la compañía se regeneran 96 hm3 (96 billones de litros) de agua al año, que se destinan principalmente al riego agrícola, de parques y jardines urbanos o de campos de golf, así como a la recarga de acuíferos o al baldeo de calles, entre otros.

Por otra parte, si bien la regeneración y reutilización de agua de calidad óptima para el consumo humano ya es técnicamente posible, según coinciden los ámbitos académicos y de operación, todavía despierta reticencias y existen diversas barreras para su implementación. Hoy en día, la limitación es esencialmente administrativa y social.

De todos modos, año tras año Aigües de Barcelona ha ido reduciendo el consumo de energía del ciclo integral del agua e incrementando el porcentaje de reutilización, con el firme convencimiento de que, en el ámbito de la industria, la única solución es avanzar hacia la economía circular. Por ello, el grupo se ha marcado como objetivo alcanzar el residuo cero y la autosuficiencia energética, aumentando la sostenibilidad del ciclo del agua y reduciendo así el estrés hídrico.

El agua regenerada se utiliza para el riego agrícola, de parques y jardines urbanos o de campos de golf, así como para la recarga de acuíferos o al baldeo de calles

La misma garantía sanitaria que un alimento

Aigües de Barcelona es la primera empresa española con la certificación ISO 22000, que acredita que el agua suministrada en el Área Metropolitana de Barcelona tiene la misma garantía sanitaria, y por tanto seguridad de consumo, que cualquier otro alimento, como un yogur o un envase de leche. Además, a diferencia del resto de alimentos, que únicamente pueden controlarse durante el proceso de producción (hasta la salida de la fábrica), el agua es analizada también a lo largo de su almacenaje y distribución, hasta llegar al grifo de todos los consumidores. Es por ello que al agua de consumo es considerada el producto alimentario más controlado del mundo. Esto, combinado con la certificación de seguridad alimentaria ISO 22000 de Aigües de Barcelona, permite ofrecer la máxima seguridad de consumo a los ciudadanos del Área Metropolitana de Barcelona