EL COMERCIO EN BARCELONA

Imagen virtual del interior del futuro mercado de Sant Andreu

El nuevo mercado de Sant Andreu recupera sus orígenes y será transparente






El mercado de Sant Andreu es uno de los puntos neurálgicos del barrio. Ubicado en la plaza porticada del Mercadal, nació como mercado al aire libre, donde los agricultores de la zona iban a vender sus productos. En 1906 se cubrió, y en 1914 se hizo una cubierta perimetral, más baja. Hace más de cien años de todo esto, y las instalaciones habían quedado obsoletas. Ahora, una reforma integral del espacio quiere devolverle el esplendor y mejorar su integración urbana en un entorno singular.



PUNTO DE ENCUENTRO DEL 'PUEBLO'



Elisenda Pons, a la tocinería del mercado que su familia regenta desde hace tres generaciones / IMMB



"Sant Andreu es un pueblo, y el mercado es un punto de encuentro, familiar. En nuestra tienda, vendieron nuestros abuelos y nuestros padres", recuerda Elisenda Pons, presidenta de la Junta de Comerciantes. "El mercado estaba viejo y muchos vendedores se habían jubilado. Estaba oscuro y había tiendas cerradas. ¡Y la clientela no quiere pasear por un lugar triste y apagado!", añade, y asegura que, "antes de hacer la carpa, se han celebrado reuniones casi cada semana con el Instituto y los arquitectos. Ellos dieron la idea del vidrio, y nosotros fuimos proponiendo cosas. Cuando volvamos, queremos que algunos tenderos de la calle puedan entrar en el mercado, mediante subasta. ¡No tenemos restaurante o vinoteca!", dice.




El proyecto, redactado por el equipo técnico y de arquitectura del Área Metropolitana de Barcelona por encargo del Institut Municipal de Mercats, rebajará el volumen del edificio actual, de manera que el impacto visual del equipamiento –tanto a pie de calle como para los vecinos de los edificios que lo rodean– será menor, permitiendo que los edificios encarados se vean. Pero la gran novedad de la reforma es que parte del perímetro del mercado será de cristal: "El mercado está dentro de una plaza porticada catalogada, la plaza del Mercadal. En la planta baja de los edificios que la rodean hay comercio de barrio. Había que buscar la manera de que el mercado se integrara en este tejido comercial que lo rodea", explica Blanca Noguera, arquitecta. Con la reforma, el comercio de dentro del mercado será visible desde el porche, y viceversa. "Esta permeabilidad se logrará también mediante el pavimento: el de la plaza será el mismo que el de dentro del mercado. Todo ello supone un regreso a los orígenes, cuando el mercado era un cubierto, sin paredes", remacha Noguera. Para lograr la transparencia en fachada, se ubicarán los equipamientos de logística en el sótano, planta que el mercado actual no tenía.



Modernidad en una plaza porticada tradicional: el futuro mercado de Sant Andreu tendrá paredes de vidrio




La remodelación supondrá una inversión de 9,5 millones de euros, incluyendo el mercado provisional, el nuevo edificio central y el Local de Ventas. Los arquitectos están terminando de redactar el proyecto y esperan iniciar las obras en el primer trimestre de 2018. El plazo de obras previsto es de 24 meses.



BUENA ACOGIDA DE LA NUEVA CARPA





La carpa provisional que acoge a los vendedores del Mercat de Sant Andreu hasta la finalización de la reforma se inauguró oficialmente el 11 de noviembre, con un aperitivo, payasos y otras actividades. El traslado, sin embargo, había empezado días antes. Los comerciantes aseguran que ya han salido ganando con el cambio: en la nueva ubicación disponen de calefacción y aire acondicionado, están todos juntos –no se ven tiendas cerradas– y es más acogedor. Además, en las primeras semanas en la carpa provisional, han detectado una nueva clientela, gente joven, que no solía comprar en el antiguo mercado.